El Ejército de Estados Unidos habría derribado alrededor de 100 drones presuntamente relacionados con organizaciones criminales durante agosto, en operaciones realizadas a lo largo de la frontera sur del país.
La cifra representa un incremento considerable respecto a los casos que habían sido dados a conocer públicamente. Hasta finales de agosto se había confirmado el derribo de tres aeronaves no tripuladas mediante un sistema láser de alta energía, durante un operativo efectuado en la zona del Valle del Río Grande, Texas.
Según la información reportada, las fuerzas estadounidenses utilizaron distintos sistemas de tecnología antidrones para neutralizar aeronaves que consideraron vinculadas con actividades ilícitas. Las autoridades señalaron que estos aparatos son empleados por grupos criminales para vigilar los movimientos de agentes fronterizos y facilitar operaciones de tráfico de personas.
Un funcionario del Departamento de Guerra de Estados Unidos indicó que las acciones fueron coordinadas con autoridades mexicanas y personal encargado de la seguridad fronteriza, con el objetivo de evitar incidentes en ambos lados de la frontera.
Uno de los operativos más recientes ocurrió entre la noche del 25 y la madrugada del 26 de agosto, cuando tres drones fueron detectados e inhabilitados en territorio estadounidense. El Ejército empleó por primera vez contra este tipo de aeronaves un sistema láser multipropósito de alta energía, conocido como AMP-HEL.
La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó posteriormente que aquellos drones fueron derribados del lado estadounidense y señaló que eran utilizados por traficantes de personas para vigilar a las autoridades.
Las acciones forman parte de las llamadas operaciones espejo, mediante las cuales fuerzas de México y Estados Unidos realizan labores simultáneas desde sus respectivos territorios para combatir actividades ilícitas en la zona fronteriza.
El uso creciente de drones por parte de organizaciones criminales ha llevado a Estados Unidos a reforzar sus capacidades de detección y neutralización de aeronaves no tripuladas, incorporando sistemas tecnológicos que permiten responder a posibles amenazas sin necesidad de recurrir a armamento convencional.