Durante 2025, el empleo formal en Michoacán alcanzó un punto que durante años pareció lejano. La entidad cerró el año con 501 mil 469 personas afiliadas al IMSS, una cifra que no solo rompe récord histórico, sino que rebasa la proyección oficial que el propio gobierno estatal había planteado para este periodo.
El dato importa no por el número en sí, sino por lo que revela: el mercado laboral formal en Michoacán llegó a su máximo conocido, al menos bajo las condiciones actuales de crecimiento, inversión y estructura productiva.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico, el pico se registró durante el tercer trimestre del año, cuando el estado alcanzó el mayor volumen de empleo formal de su historia. En el acumulado de la actual administración, se reporta la creación de 33 mil 882 nuevas plazas, un crecimiento del 7.3 por ciento, concentrado principalmente en sectores con seguridad social y prestaciones.
El titular de la dependencia, Claudio Méndez Fernández, ha señalado que este desempeño refleja una tendencia sostenida y el efecto de políticas públicas orientadas a fortalecer la actividad productiva y atraer inversión. El planteamiento oficial es claro: el empleo formal creció más rápido de lo esperado.
Pero el récord también abre otra lectura. Llegar a medio millón de trabajadores asegurados plantea una pregunta inevitable: ¿qué sigue después del máximo?
El crecimiento, aunque significativo, no fue explosivo ni homogéneo. Se dio de manera gradual y estuvo marcado por la capacidad limitada del aparato productivo estatal para absorber más mano de obra formal sin cambios estructurales de fondo.
En otras palabras, Michoacán no solo rompió una meta: alcanzó el techo que su economía actual le permite. Mantener la cifra será tan relevante como aumentarla. Y para superarla, el reto ya no es solo atraer inversión, sino diversificar sectores, elevar productividad y evitar que el empleo formal se estanque mientras el informal sigue creciendo por debajo del radar.
La Secretaría de Desarrollo Económico ha adelantado que continuará impulsando estrategias para fortalecer empresas locales y captar nuevos proyectos. El desafío será que el siguiente avance no dependa únicamente del ciclo económico, sino de una expansión real de las capacidades productivas del estado.
Así, 2025 quedará registrado como el año en que el empleo formal en Michoacán tocó techo. Lo que ocurra a partir de ahora dirá si ese techo era un límite… o apenas una plataforma.