Los períodos de ayuno pueden reprogramar el metabolismo de las células asesinas naturales (células NK) del sistema inmunitario, mejorando su capacidad para sobrevivir en el entorno hostil de los tumores y combatir el cáncer de manera más efectiva, según un nuevo estudio en ratones realizado por investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK).
El estudio, publicado en la revista Immunity, muestra por primera vez que el ayuno ayuda a las células NK a adaptar su uso de energía: en lugar de depender de la glucosa, aprenden a utilizar ácidos grasos libres como fuente alternativa de combustible. Esta adaptación metabólica les permite sobrevivir mejor en el microambiente tumoral, que suele ser rico en lípidos pero pobre en nutrientes esenciales para la mayoría de las células inmunitarias.
“Los tumores son muy hambrientos”, explica el inmunólogo Joseph Sun, autor principal del estudio. “Absorben nutrientes esenciales y crean un entorno hostil, a menudo rico en lípidos, que es perjudicial para la mayoría de las células inmunitarias. Lo que demostramos aquí es que el ayuno reprograma estas células NK para sobrevivir mejor en ese ambiente supresor”.