La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) identificó una expansión de redes vinculadas al Cártel del Golfo hacia regiones del Pacífico y el centro de México. El reporte señala que la organización dejó de operar como una estructura unificada y actualmente está fragmentada en distintas facciones, entre ellas Los Metros y Los Escorpiones, que mantienen disputas por rutas y territorios.
La información de la agencia estadounidense señala que Los Metros mantienen una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y con Los Mayos, mientras que el Cártel del Golfo conserva presencia relevante en entidades como Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y la Ciudad de México. El mapa también identifica actividad en Jalisco y Tabasco.
La DEA también señala que las organizaciones criminales mexicanas utilizan actividades de contrabando de combustibles y lavado de dinero para financiar sus operaciones. En el caso del Cártel del Golfo, la disputa por rutas incluye puntos estratégicos para el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas, como el puerto de Altamira, Tamaulipas.