El pago de intereses de la deuda pública en México registró un crecimiento significativo durante 2025, al aumentar más de 13% en comparación anual, de acuerdo con cifras oficiales. Entre enero y noviembre, el Gobierno federal destinó poco más de un billón de pesos únicamente para cubrir intereses, una carga financiera que se consolidó como uno de los rubros de mayor presión dentro del gasto público, en un contexto de tasas elevadas y mayor endeudamiento acumulado.
Este incremento fue superior al crecimiento del costo financiero total del sector público y estuvo cerca de igualar el monto del endeudamiento generado en el mismo periodo. En términos prácticos, esto implicó que alrededor de 12 de cada 100 pesos del gasto gubernamental se destinaran al pago de intereses, una proporción que refleja el peso estructural de la deuda sobre las finanzas nacionales y limita la capacidad de maniobra presupuestal.
Especialistas advierten que el ritmo de crecimiento de este rubro superó incluso al del gasto público total, que avanzó de forma marginal durante el año. Esta dinámica reduce el margen para destinar recursos a áreas prioritarias como salud, educación o seguridad, y complica los esfuerzos de consolidación fiscal. En ese escenario, el debate se centra en la sostenibilidad del endeudamiento, la eficiencia del gasto y la necesidad de fortalecer los ingresos públicos para contener la presión financiera en los próximos años.