El futbolista marroquí Achraf Hakimi, actual jugador del París Saint-Germain, será juzgado en Francia como presunto responsable de una violación, luego de que el Tribunal de Apelación desestimara el recurso con el que buscaba evitar sentarse en el banquillo de los acusados.
La decisión se da tras la denuncia presentada en 2023 por una joven que aseguró haber sido agredida en el domicilio del jugador, en Boulogne-Billancourt, a las afueras de París. De acuerdo con su testimonio, el futbolista la besó y realizó actos sexuales sin su consentimiento, pese a su resistencia, antes de que ella lograra escapar y pedir ayuda.
Hakimi fue notificado de la resolución mientras se encontraba concentrado con la selección de Marruecos en el Mundial que se disputa en Estados Unidos, horas antes del encuentro frente a Escocia. En redes sociales, el jugador expresó su postura al señalar que se siente “un blanco fácil” y aseguró que espera el juicio “con impaciencia” para poder dar su versión. “He elegido callar durante años… por fin podré hablar”, escribió.
Su defensa, encabezada por la abogada Fanny Colin, criticó el proceso judicial al considerar que el jugador no está siendo tratado como cualquier otro acusado debido a su notoriedad pública. Además, insistió en que el futbolista confía en que el juicio permitirá esclarecer los hechos que niega desde el inicio.
El caso aún podría llegar al Tribunal Supremo francés, que tendría un plazo de hasta tres meses para revisar la decisión. De no presentarse un nuevo recurso, Hakimi sería juzgado ante un Tribunal de lo Criminal en el departamento de Altos del Sena, posiblemente en Nanterre, aunque la fecha del proceso todavía no ha sido fijada.
Durante la investigación, la defensa del jugador intentó frenar el envío a juicio con distintos elementos, entre ellos declaraciones del futbolista Kylian Mbappé, amigo cercano de Hakimi, quien fue interrogado como testigo. Sus dichos iniciales fueron posteriormente matizados en una carta, aunque el tribunal consideró que los elementos no eran suficientes para revertir la decisión.
Hakimi, de 27 años y nacido en Madrid, ha negado de forma reiterada haber cometido agresión sexual, aunque ha reconocido únicamente intercambios de besos que, según su versión, fueron consentidos. La denunciante, de 24 años al momento de los hechos, sostiene una versión distinta y afirma que logró zafarse del futbolista antes de pedir ayuda a una amiga.