El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, aseguró que alrededor del 95 por ciento de las familias desplazadas por la violencia en distintas regiones del estado ya regresó a sus comunidades de origen.
El mandatario señaló que los desplazamientos registrados en municipios de Chiapas están relacionados principalmente con la presencia y disputa de grupos del crimen organizado, y no únicamente con conflictos de carácter religioso.
Ramírez Aguilar mencionó entre las organizaciones señaladas por las autoridades al Cártel de Sinaloa, el Cártel de Chiapas Guatemala y el Cártel Jalisco Nueva Generación. Municipios como Pantelhó, Chenalhó y Aldama han enfrentado desplazamientos de población derivados de la violencia.
El gobernador sostuvo que el regreso de la mayoría de las familias refleja una mejoría en las condiciones de seguridad de las comunidades afectadas. Sin embargo, reconoció que todavía existen zonas donde persisten problemas de seguridad y familias que no han podido retornar.
La situación de desplazamiento interno en Chiapas se mantiene vinculada a la violencia registrada en regiones fronterizas y comunidades indígenas, donde las disputas entre grupos criminales han afectado la movilidad y permanencia de la población.
El gobierno estatal mantiene operativos de seguridad en coordinación con autoridades federales para atender las zonas consideradas de mayor riesgo.