La especie de loro no volador kakapo (Strigops habroptilus), considerada una de las aves más raras y críticamente amenazadas del mundo, está registrando actividad reproductiva que podría derivar en una temporada récord de cría, según reportes de agencias de prensa y organismos de conservación.
Este año, una cosecha excepcional de las bayas de rimu, alimento clave para estos pájaros, ha provocado un aumento significativo del interés reproductivo entre los ejemplares. El kakapo sólo se reproduce cuando esta fruta nativa es abundante, lo que ocurre de manera infrecuente, aproximadamente cada dos a cuatro años. 
La especie estuvo al borde de la extinción a mediados del siglo XX, y en 1974 se creía que ya no existían ejemplares en estado silvestre. Desde entonces, los esfuerzos intensivos de conservación, incluyendo la protección en islas sin depredadores, monitoreo individualizado y manejo directo de la reproducción, han incrementado la población desde alrededor de 50 aves hasta más de 200 individuos en las últimas décadas. 
En el contexto de la actual temporada de reproducción, investigadores y equipos del Department of Conservation (DOC) han localizado decenas de nidos y confirmado la presencia de múltiples huevos fértiles. En febrero de 2026, al menos un polluelo kakapo nació, marcando el inicio de lo que organismos conservacionistas esperan sea una de las temporadas de cría más productivas registradas. 
El kakapo es una especie endémica de Nueva Zelanda, nocturna y de gran tamaño, con características únicas entre los loros. Su reproducción es naturalmente lenta y depende de condiciones ambientales específicas, lo que ha dificultado históricamente su recuperación. 
Las autoridades ambientales mantienen estrategias de manejo activo para asegurar la supervivencia de los polluelos una vez que eclosionan, mientras continúan monitoreando la evolución de la temporada reproductiva y el impacto de este ciclo sobre las proyecciones de crecimiento poblacional.