El mapa del ‘nearshoring’ en México: Seis estados concentran la mayor ventaja competitiva
evangelio | 18 diciembre, 2025

El fenómeno de la relocalización de empresas, conocido como nearshoring, está profundizando la brecha industrial en México. Según el Índice de Desarrollo Industrial (IDI) 2025 elaborado por la firma Finsa, el país avanza hacia una estructura donde la inversión se concentra en un grupo selecto de entidades, mientras que la mitad de la nación enfrenta dificultades para integrarse a las cadenas de suministro globales. El reporte identifica a Nuevo León, Estado de México, Coahuila, Jalisco, Guanajuato y Baja California como los seis estados mejor posicionados, gracias a sus ecosistemas maduros y una capacidad instalada superior.

 

Estas seis entidades no solo lideran la captación de capital, sino que concentran el mayor peso del PIB manufacturero del país. Su ventaja radica en contar con infraestructura logística desarrollada, mano de obra calificada y una proximidad estratégica o conectividad eficiente con el mercado estadounidense. En el extremo opuesto, el estudio revela que 16 entidades mantienen niveles bajos de desarrollo industrial, con rezagos críticos en estados del sur como Guerrero, Chiapas y Quintana Roo, los cuales carecen de la base productiva necesaria para absorber los proyectos de relocalización actuales.

 

El análisis de Finsa subraya que, aunque existe una “ventana de oportunidad” histórica para México, esta no se traducirá en beneficios automáticos para todo el territorio. Para que los estados con niveles “medio-bajo” o bajos puedan competir, es imperativo que el país resuelva retos estructurales urgentes. Entre las prioridades señaladas destacan la garantía de un suministro de energía suficiente y limpia, la mejora de la red logística nacional, el fortalecimiento de la seguridad pública y el impulso a la formación de talento especializado en áreas tecnológicas y de ingeniería.

 

La concentración observada en el IDI 2025 advierte sobre el riesgo de un crecimiento económico fragmentado. Sin políticas públicas que incentiven la infraestructura en el sur y sureste del país, el nearshoring podría exacerbar las desigualdades regionales. El estudio concluye que la competitividad de México en el corto plazo dependerá de la capacidad de estos seis polos industriales para seguir innovando, mientras que el éxito a largo plazo requerirá una estrategia nacional para integrar al resto de los estados en la nueva dinámica de la industria global.

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