Un nuevo análisis científico sugiere que el aumento del nivel del mar provocado por el calentamiento global podría poner en riesgo a decenas de millones de personas más de lo que se había calculado hasta ahora. La investigación concluye que gran parte de los modelos utilizados durante años para estimar inundaciones costeras partían de mediciones imprecisas de la altura del terreno y del agua.
El estudio fue publicado en la revista científica Nature y fue elaborado por un equipo internacional encabezado por el oceanógrafo Thomas Wahl, investigador de la University of Central Florida, junto con especialistas en dinámica costera y modelación climática de distintas universidades.
Los científicos revisaron cientos de investigaciones previas sobre riesgos costeros y detectaron un patrón consistente: cerca del 90% de los estudios analizados subestimaban la altura real del agua en las zonas cercanas a la costa.
La diferencia promedio detectada ronda los 30 centímetros, una variación aparentemente menor pero que, al aplicarse a grandes extensiones de territorio costero, cambia de forma significativa los mapas de riesgo. En regiones planas o con ciudades construidas a pocos metros sobre el nivel del mar, esos centímetros pueden marcar la diferencia entre inundaciones ocasionales y territorios permanentemente expuestos.
Según los autores, el problema surge en la forma en que tradicionalmente se combinan dos tipos de información: las mediciones del nivel del mar y los modelos digitales que estiman la elevación del terreno. Muchos modelos trataban el nivel oceánico como una referencia estática, sin incorporar completamente variables como mareas, presión atmosférica, oleaje, corrientes o tormentas, factores que alteran la altura real del agua en la línea costera.
Al recalcular estas variables con datos más precisos, los investigadores estiman que si el nivel medio del mar aumenta poco más de un metro hacia finales del siglo XXI, el territorio potencialmente expuesto a inundaciones podría ser hasta 37% mayor de lo que indicaban proyecciones anteriores.
En términos humanos, el ajuste es considerable. Las nuevas estimaciones sugieren que entre 77 y 132 millones de personas adicionales podrían vivir en zonas vulnerables a inundaciones costeras recurrentes.
El riesgo se concentra especialmente en regiones densamente pobladas y con topografía baja, como Bangladesh, el delta del Mekong en Vietnam, partes del litoral chino, Indonesia y diversas islas del Pacífico, donde ciudades, puertos y tierras agrícolas se encuentran apenas unos metros por encima del nivel actual del océano.
Las proyecciones coinciden con las tendencias observadas en las últimas décadas. El Intergovernmental Panel on Climate Change estima que el nivel medio global del mar ha aumentado entre 20 y 23 centímetros desde 1900, y que el ritmo de ascenso se ha acelerado desde la década de 1990 debido al derretimiento de glaciares, la pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida y la expansión térmica del agua oceánica.
Ejemplos concretos ya se observan en grandes ciudades costeras. Yakarta, Bangkok, Ho Chi Minh City y partes de Shanghái enfrentan inundaciones cada vez más frecuentes durante mareas altas y temporadas de tormenta. En varias de estas ciudades el problema se agrava porque el agua entra simultáneamente por el mar, por ríos y por sistemas de drenaje que pierden capacidad cuando el nivel oceánico aumenta.
Para las comunidades costeras, el cambio ya se manifiesta en erosión acelerada de playas, intrusión de agua salina en acuíferos, pérdida de tierras agrícolas y desplazamiento gradual de poblaciones.
Para Wahl y su equipo, el hallazgo tiene implicaciones directas en la planeación de ciudades y países costeros. Las proyecciones de inundación se utilizan para diseñar diques, puertos, infraestructura urbana y estrategias de adaptación climática. Si las mediciones iniciales subestimaban el riesgo, millones de personas podrían estar viviendo en zonas más vulnerables de lo que se creía.