Ismael “El Mayo” Zambada García aceptó que será condenado a cadena perpetua en Estados Unidos como parte del proceso penal que enfrenta, aunque su defensa solicitó al juez que, debido a su delicado estado de salud, sea enviado a una prisión federal con capacidad médica y no a un penal de máxima seguridad.
La petición fue presentada ante el juez federal Brian M. Cogan, de la Corte del Distrito Este de Nueva York, mediante un memorando de sentencia firmado por su abogado, Frank A. Pérez. En el documento, la defensa reconoce que la pena correspondiente por los delitos imputados es la prisión de por vida y aclara que no buscará una reducción de la condena.
Los abogados argumentan que Zambada, de 76 años, padece diversos problemas de salud relacionados con su edad, por lo que solicitaron que sea recluido en una instalación médica de la Oficina Federal de Prisiones, como FMC Butner, FMC Rochester, MCFP Springfield u otro centro con infraestructura para brindarle atención especializada. Aseguran que no buscan un trato preferencial, sino garantizar el acceso permanente a servicios médicos.
Como parte de su estrategia, la defensa destacó que el histórico líder del Cártel de Sinaloa se declaró culpable desde el inicio del proceso, renunció a impugnar la sentencia y evitó un juicio prolongado, lo que, según sus abogados, representó un ahorro de recursos para el sistema judicial estadounidense. También señalaron que ha permanecido bajo estrictas medidas de aislamiento sin presentar quejas por sus condiciones de reclusión.
El escrito también contrasta su caso con el de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien enfrentó un largo juicio, se declaró inocente y posteriormente promovió diversos recursos legales. La defensa sostiene que enviar a Zambada a la misma prisión de máxima seguridad donde permanece su exsocio no incentivaría la cooperación de futuros acusados con las autoridades estadounidenses.
Además, el documento retoma la versión de Zambada sobre su captura en julio de 2024. Afirma que fue atraído con el pretexto de mediar un conflicto en Sinaloa y posteriormente secuestrado y trasladado por la fuerza a Estados Unidos por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, antes de ser entregado a las autoridades estadounidenses.
La decisión final sobre el lugar donde cumplirá la cadena perpetua quedará en manos del juez y, posteriormente, de la Oficina Federal de Prisiones de Estados Unidos, que determinará el centro penitenciario más adecuado conforme a las condiciones médicas y de seguridad del acusado.