El mundo en vilo: Rusia, China e Irán cierran filas con Venezuela tras el operativo de EE. UU.
evangelio | 3 enero, 2026

La comunidad internacional ha reaccionado con una mezcla de condena y cautela ante la sorpresiva operación militar en Caracas. Desde Moscú, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia calificó la agresión como una “violación inaceptable” de la soberanía de un Estado independiente y tachó de “inválidos” los pretextos de lucha contra el narcotráfico esgrimidos por Washington.

 

Por su parte, el Gobierno de China se sumó a las críticas, acusando a Estados Unidos de amenazar la seguridad de Sudamérica y el Caribe, mientras que Irán denunció que el ataque viola frontalmente la Carta de la ONU al atentar contra la integridad territorial de la República Bolivariana. Esta tríada de potencias ha exigido claridad sobre el paradero de Nicolás Maduro y ha advertido sobre las consecuencias de imponer la “ley del más fuerte” en el orden global.

 

En América Latina, el impacto de los bombardeos ha generado una movilización diplomática inmediata. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, fueron de los primeros en exigir reuniones urgentes en el Consejo de Seguridad de la ONU y la OEA para frenar lo que calificaron como un “criminal ataque imperialista”. En contraste, figuras como el presidente argentino Javier Milei celebraron la captura de Maduro, asegurando que “su hora ha llegado”.

 

Mientras tanto, potencias europeas como España y la Unión Europea han adoptado una postura de moderación, solicitando una desescalada inmediata de las tensiones y expresando su disposición para facilitar una salida pacífica que evite un conflicto regional de gran escala.

 

La tensión se ha trasladado ahora a las sedes de los organismos multilaterales, donde Sudáfrica y la alianza ALBA han respaldado la petición de Venezuela para una sesión de emergencia. El principal asesor del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó la acción de “bandolerismo” que no debe quedar impune, sumándose a las voces de solidaridad de líderes como el expresidente boliviano Evo Morales.

 

Con helicópteros militares aún sobrevolando zonas estratégicas del Caribe y el USS Iwo Jima navegando hacia Nueva York, el mundo aguarda la respuesta oficial del Consejo de Seguridad, que deberá decidir si valida el operativo estadounidense o si sanciona lo que muchos consideran el desafío más grave a la paz internacional en lo que va de 2026.

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