La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y podría provocar condiciones climáticas más extremas en distintas regiones del planeta durante los próximos meses, al coincidir con las altas temperaturas registradas a nivel global.
El fenómeno, originado por un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, alcanzó niveles de intensidad inusuales en una de las principales zonas utilizadas para medir su evolución. Esta región ha mantenido temperaturas récord durante varias semanas desde el inicio del evento.
La OMM prevé que El Niño alcance su punto máximo hacia finales del año y que sus efectos continúen hasta 2027, con posibles periodos de calor extremo, modificaciones en los patrones de lluvia, sequías e incendios forestales en diferentes partes del mundo.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, señaló que el fenómeno llega en un momento en el que el planeta enfrenta temperaturas históricas y advirtió que sus efectos podrían intensificar los impactos asociados al cambio climático.
Guterres afirmó que el mundo enfrenta una situación climática crítica y llamó a fortalecer las medidas de prevención ante los riesgos que pueden generar las altas temperaturas, los incendios forestales y los cambios en los ciclos de lluvia.
Entre las regiones que podrían enfrentar mayores riesgos se encuentran zonas de Asia, Australia, África y Sudamérica, donde se anticipan condiciones favorables para sequías e incendios. En contraste, algunas áreas de Estados Unidos y el sur de Europa podrían registrar lluvias por encima del promedio.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, destacó que la evolución de El Niño representa una oportunidad para que gobiernos y comunidades refuercen sistemas de alerta temprana y estrategias para reducir los daños ante fenómenos climáticos extremos.
Aunque El Niño es un fenómeno natural, la ONU advirtió que sus efectos pueden verse amplificados por el calentamiento global, debido al incremento de las temperaturas del océano y la atmósfera.
Ante este escenario, la ONU pidió fortalecer las acciones de adaptación climática y preparar a las comunidades para enfrentar los impactos que puedan presentarse durante los próximos meses.