La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño se intensificará durante los próximos meses hasta alcanzar una intensidad “muy fuerte”, con efectos que podrían prolongarse al menos hasta febrero de 2027. La probabilidad de que el episodio persista hasta ese mes se acerca al 100 por ciento.
El organismo de Naciones Unidas señaló que el fenómeno alcanzaría su mayor intensidad hacia finales de 2026. El calentamiento excepcional de las aguas del Pacífico tropical está favoreciendo su fortalecimiento y podría alterar de manera significativa los patrones de temperatura y precipitación en distintas regiones del planeta.
Entre los principales riesgos asociados están las lluvias intensas, inundaciones, sequías y periodos de calor extremo. La OMM también prevé temperaturas superiores al promedio en gran parte de las zonas terrestres del mundo entre septiembre y noviembre de este año.
El fenómeno ya está generando impactos en distintas regiones, particularmente en América Latina, donde algunos países enfrentan problemas relacionados con sequías, inundaciones y disponibilidad de agua. Las alteraciones también pueden afectar la agricultura, los recursos hídricos y otros sectores sensibles a las condiciones meteorológicas.
La OMM llamó a reforzar los sistemas de alerta temprana y la preparación ante posibles eventos meteorológicos extremos. Aunque El Niño es un fenómeno natural que aparece de manera cíclica, el calentamiento global puede intensificar sus efectos y elevar los riesgos asociados a temperaturas y condiciones climáticas extremas.