Los restos del remolcador de vapor Slovenian quedaron nuevamente expuestos en el río Sava, cerca de Sremska Mitrovica, Serbia, debido al marcado descenso del nivel del agua provocado por la sequía y las altas temperaturas que afectan a Europa.
El barco, conocido localmente como el “Titanic del Sava”, fue construido en Budapest en 1913, cuando la ciudad pertenecía al Imperio austrohúngaro. Medía unos 54 metros y originalmente llevaba el nombre de Vag. Tras la Primera Guerra Mundial pasó al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos como parte de las reparaciones de guerra y fue rebautizado como Slovenian.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el remolcador fue utilizado para transportar equipo y combatientes heridos por las fuerzas yugoslavas. A finales de abril de 1945, mientras trasladaba heridos, chocó contra una mina alemana y se hundió. Desde entonces permaneció en el mismo sitio durante más de ocho décadas.
Aunque partes del pecio ya habían quedado visibles en otros momentos, habitantes de la zona señalaron que nunca había quedado tan expuesto como ahora. El descenso de las aguas también ha permitido observar otras reliquias de la Segunda Guerra Mundial en distintos ríos europeos.
En el Danubio, cerca de la frontera entre Serbia y Rumania, han quedado al descubierto restos de barcos alemanes hundidos durante los últimos meses de la guerra. En otras regiones de Europa, la sequía ha revelado estructuras antiguas y restos fósiles.
La reducción de los niveles de los ríos también afecta la navegación, el suministro de agua y la generación de energía en distintas zonas del continente, mientras las temperaturas extremas y la falta de lluvias persisten.