La Santa Sede confirmó la culpabilidad del sacerdote argentino Damián Rodríguez Alcobendas en un caso de abuso sexual contra un menor, tras rechazar la apelación presentada por el clérigo en el proceso administrativo penal canónico que se inició en su contra. La decisión fue comunicada por el Obispado de San Isidro, que detalló que el fallo fue emitido por el Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves de la Iglesia.
El fallo de la Santa Sede consideró que Rodríguez Alcobendas cometió un “delito grave contra el sexto mandamiento cometido con un menor”, una clasificación canónica que engloba conductas de índole sexual en perjuicio de una persona en situación de vulnerabilidad. Con la apelación desestimada, la condena quedó confirmada y entró en vigor de forma definitiva.
Como sanción, el Vaticano le impuso al sacerdote prohibición perpetua de ejercer cualquier oficio eclesiástico, así como la inhabilitación para ocupar cargos directivos o administrativos en parroquias, seminarios y otras instituciones vinculadas a la Iglesia. Además, se le impidió dedicarse a labores de docencia teológica o pastoral y a cualquier función de acompañamiento o asesoramiento de menores de edad.
La resolución también contempla una prohibición de cinco años para el ejercicio público del ministerio sacerdotal. El Obispado advirtió que, en caso de incumplimiento de las restricciones impuestas, Rodríguez Alcobendas podría enfrentar la dimisión del estado clerical, lo que implicaría su expulsión definitiva de la Iglesia.
El presbítero, que ejercía en la zona norte de Buenos Aires y era conocido por su labor pastoral entre comunidades locales, había sido acusado por hechos ocurridos años atrás en su vida personal, y la denuncia fue presentada ante las autoridades eclesiásticas casi dos décadas después de los presuntos hechos.
El Obispado de San Isidro expresó su “cercanía con la víctima” del abuso y solicitó perdón por el daño sufrido, al tiempo que reafirmó su compromiso con la atención y acompañamiento de personas afectadas por casos similares, en línea con políticas de la Iglesia destinadas a prevenir y sancionar este tipo de conductas.