Corea del Sur celebra este miércoles elecciones locales en las que se elegirán 16 alcaldes metropolitanos y gobernadores provinciales, además de 14 legisladores de la Asamblea Nacional y otras autoridades regionales, en un proceso considerado clave para evaluar el respaldo político al presidente Lee Jae-myung en el inicio de su administración.
Los comicios se desarrollan tras un periodo de alta aprobación al mandatario y una ventaja sostenida de su partido frente a la oposición conservadora, que ha enfrentado divisiones internas y pérdida de apoyo tras la crisis política derivada de la fallida imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.
La contienda más observada se concentra en Seúl, donde la competencia entre el candidato del partido gobernante y el aspirante conservador refleja la polarización política del país. El resultado en la capital es considerado determinante por su peso administrativo, económico y simbólico dentro de la estructura nacional.
El partido oficialista también disputa cargos en regiones tradicionalmente conservadoras como Busan, Daegu, Ulsan y la provincia de Gyeongsang del Sur, donde una eventual derrota del bloque opositor profundizaría su debilitamiento territorial.
La oposición conservadora enfrenta además una etapa de reorganización interna, con divisiones entre distintos sectores políticos tras los cambios derivados de la crisis institucional del último año, lo que ha impactado en su cohesión y competitividad electoral.
Los resultados de la jornada serán clave para medir el nivel de apoyo ciudadano al gobierno y el equilibrio de fuerzas entre las principales corrientes políticas del país en el arranque del mandato presidencial.