El empresario Elon Musk predijo que para finales de este año o, a más tardar en 2027, podría existir una inteligencia artificial más inteligente que cualquier ser humano. Además, proyectó que para 2030 o 2031, la IA podría superar en capacidad cognitiva a toda la humanidad junta.
Musk destacó que el despliegue generalizado de robots podría ayudar a enfrentar desafíos globales críticos, como el cuidado de personas mayores, la escasez de mano de obra y el incremento en los costos de servicios esenciales. Sin embargo, también advirtió que el desarrollo acelerado de la IA debe gestionarse con extrema precaución para evitar riesgos potencialmente catastróficos que podrían surgir si la tecnología avanza sin controles adecuados.
Sus declaraciones reflejan la dualidad del debate sobre la IA: por un lado, su potencial transformador para resolver problemas sociales y económicos; por otro, la urgencia de marcos éticos y de seguridad robustos que prevengan consecuencias no deseadas en un futuro cercano.