Elon Musk generó una nueva controversia tras compartir en X una publicación que minimizaba la responsabilidad de dictadores como Hitler, Stalin y Mao en los genocidios ocurridos bajo sus regímenes.
El mensaje, que señalaba a los trabajadores del sector público como los verdaderos culpables de las muertes de personas, desató críticas inmediatas de historiadores, organizaciones de derechos humanos y sindicatos.
Ante la presión, Musk eliminó la publicación, pero la polémica ya estaba en marcha, con acusaciones de trivializar crímenes históricos y promover narrativas peligrosas.
El empresario ha sido criticado previamente por respaldar contenido controvertido en su red social, incluyendo mensajes antisemitas y comentarios sugerentes sobre violencia política.
Además, su afinidad con líderes de derecha como Javier Milei, Jair Bolsonaro y Narendra Modi es vista como parte de su agenda para influir en el discurso político global.
Recientemente, incluso ofreció una plataforma a Alternativa para Alemania (AfD), un partido de extrema derecha, lo que refuerza su alineación ideológica.
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Paralelamente, Musk intensificó su retórica contra los trabajadores del sector público en Estados Unidos, acusándolos de desperdiciar recursos y encubrir fraudes.
La publicación donde señalaba a empleados gubernamentales como responsables de crímenes históricos fue condenada por la Liga Antidifamación y sindicatos como AFSCME, que defendieron el papel de enfermeros, bomberos y maestros en la sociedad.
Musk respondió sugiriendo que sus críticos eran los verdaderos aliados del nazismo y que existía una conspiración en su contra.
En otro episodio, su influencia en redes sociales llevó al cierre de 18F, una agencia gubernamental de servicios tecnológicos.
Tras un tuit de Musk sugiriendo que la oficina había sido eliminada, semanas después se notificó a sus empleados su despido y el cierre definitivo de la agencia.
Aunque el gobierno alegó razones presupuestarias, exmiembros señalaron que 18F ahorraba dinero al evitar contratos innecesarios con empresas privadas, lo que refuerza la teoría de que su desaparición obedeció a una estrategia ideológica contra las estructuras estatales.