Una intensa operación de búsqueda y rescate se desarrolla en las inmediaciones de Phoenix, Arizona, luego de que un helicóptero privado se estrellara con cuatro pasajeros a bordo. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades aeronáuticas estadounidenses, el accidente ocurrió alrededor de las 11:00 de la mañana en una zona de difícil acceso cerca de Telegraph Canyon. Equipos de emergencia y la Oficina del Sheriff del Condado de Pinal trabajan a contrarreloj para llegar al sitio del impacto en las montañas, mientras la incertidumbre crece sobre el estado de salud de las personas que viajaban en la aeronave.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) han iniciado una investigación conjunta para determinar las causas técnicas o ambientales que provocaron la caída del aparato. Aunque se ha confirmado el número de ocupantes, las identidades de los mismos aún no han sido reveladas a la espera de contactar a sus familiares. Las condiciones geográficas del terreno han complicado las labores de los cuerpos de rescate, quienes utilizan drones y equipo especializado para localizar los restos de la aeronave en la escarpada geografía de la zona.
Hasta el momento, no se ha emitido un informe oficial sobre sobrevivientes o la gravedad de posibles lesiones, ya que el contacto visual y físico con el lugar del siniestro sigue siendo limitado por la naturaleza del terreno. Este incidente ha puesto en alerta a las autoridades locales de transporte privado, quienes vigilan de cerca el avance de las maniobras de auxilio en el sitio del desastre. Se espera que en las próximas horas se proporcione una actualización sobre el éxito de la incursión de los equipos de rescate y los primeros hallazgos sobre la trayectoria del vuelo antes del impacto.