Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció que abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir de mayo, poniendo fin a casi 60 años de membresía en el bloque energético que ha influido en los precios globales del crudo.
La decisión, confirmada por autoridades emiratíes, se enmarca en una estrategia para ampliar la capacidad de producción del país y responder a la creciente demanda mundial de energía a largo plazo, tras recientes inversiones en infraestructura petrolera. Con su salida, el país del Golfo busca operar con mayor autonomía y sin las restricciones de cuotas impuestas por el organismo.
El ministro de Energía emiratí señaló que la salida permitirá al país contar con mayor flexibilidad para definir su política de producción, en un contexto de transformación del mercado energético global.
Emiratos Árabes Unidos se incorporó a la OPEP en 1967 y, hasta inicios de este año, figuraba como el tercer mayor productor de la organización, con alrededor de 3.4 millones de barriles diarios. Su salida reducirá a 11 el número de países miembros del grupo, creado en 1960 por Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela.
La OPEP, que actualmente también incluye a países como Argelia, Nigeria y Libia, ha operado durante décadas como un mecanismo de coordinación de la producción petrolera para estabilizar los mercados internacionales. Además, EAU también abandonará la alianza ampliada conocida como OPEP+, que integra a productores fuera del bloque original.
La salida también ha sido vista como una señal favorable para el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha criticado en diversas ocasiones a la OPEP por su influencia en los precios del petróleo y su impacto en la economía global.