La empresa estadounidense AstroForge prepara para 2027 una misión espacial que busca operar sin recibir instrucciones desde la Tierra, como parte de sus planes para desarrollar tecnología destinada a la minería de asteroides.
La misión, denominada Autonomy-1, utilizará el sistema de inteligencia artificial Solo, diseñado por la compañía para supervisar el estado de la nave, detectar anomalías y decidir qué acciones ejecutar durante el vuelo.
A diferencia de las misiones espaciales convencionales, AstroForge plantea que Autonomy-1 mantenga una comunicación unidireccional con la Tierra. Esto significa que podrá enviar telemetría y datos científicos, pero no recibirá comandos de los equipos que se encuentren en nuestro planeta.
La nave llevará el instrumento COMPASS, desarrollado por el Centro Goddard de la NASA, que permitirá medir el viento solar y las condiciones del entorno espacial durante su recorrido.
El objetivo de AstroForge es probar que una nave puede tomar decisiones por sí misma cuando se encuentra lejos de la Tierra, donde las comunicaciones pueden ser limitadas y las respuestas desde los centros de control no son inmediatas. La compañía desarrolla tecnología para futuras operaciones de extracción de metales de asteroides.
Autonomy-1 está programada para despegar a comienzos de 2027 en el Nova Pathfinder, el primer cohete de Stoke Space. Antes de esa misión, AstroForge tiene previsto probar el sistema Solo en DeepSpace-2, cuyo lanzamiento está contemplado para finales de 2026.
Con este proyecto, la compañía busca reducir la dependencia de equipos terrestres para controlar vehículos que operen en el espacio profundo y avanzar hacia misiones comerciales capaces de funcionar con mayor autonomía.