Unos 400 cerdos fueron encontrados muertos en una granja ubicada a unos 110 kilómetros al oeste de Viena, Austria, luego de que vecinos reportaran malos olores provenientes de la propiedad. La policía acudió al lugar y encontró numerosos cadáveres en avanzado estado de descomposición.
Durante la inspección también fueron localizados 88 cerdos con vida, que fueron trasladados a granjas cercanas para recibir atención. Las autoridades clausuraron la explotación y el propietario fue denunciado por presunto maltrato animal.
Las primeras indagatorias apuntan a que el responsable, quien administraba solo la granja, habría dejado de alimentar a los animales desde principios de año. Las autoridades también consideran que podría atravesar problemas psicológicos, aunque esta situación todavía es materia de investigación.
El caso tomó especial relevancia debido a que, además de los cientos de animales muertos, los registros oficiales señalan que faltarían alrededor de mil cerdos de los que deberían encontrarse en la explotación. En el sitio fueron hallados huesos, por lo que no se descarta que algunos animales hayan recurrido al canibalismo ante la falta prolongada de alimento.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar qué ocurrió con los animales que no fueron localizados y establecer las responsabilidades correspondientes por las condiciones en las que fueron mantenidos.