Entre lágrimas y oraciones, dan último adiós a ocho menores víctimas de tiroteo en Luisiana
evangelio | 10 mayo, 2026

Una ceremonia marcada por el dolor, la fe y los llamados a frenar la violencia armada reunió este fin de semana a cientos de personas en Shreveport para despedir a ocho niños asesinados durante un tiroteo masivo ocurrido el pasado 19 de abril.

El funeral se llevó a cabo en la iglesia bautista Summer Grove Baptist Church, donde familiares, líderes religiosos, autoridades locales y miembros de la comunidad rindieron homenaje a las víctimas, cuyas edades iban de los 3 a los 11 años.

Siete de los menores eran hermanos y murieron luego de que su padre, Shamar Elkins, abriera fuego con un arma de estilo militar en un ataque que también cobró la vida de un primo de los niños. Otras dos mujeres, incluida la esposa del agresor —quien presuntamente buscaba divorciarse—, resultaron heridas.

Durante la ceremonia, una larga fila de asistentes pasó frente a ocho ataúdes blancos adornados con coronas doradas, flores y fotografías de los menores. El ambiente estuvo acompañado por música góspel y mensajes de consuelo pronunciados por líderes religiosos.

“A pesar de cómo puedan sentirse hoy, aún necesitamos saber que Dios sigue siendo bueno”, expresó el obispo Bernard Kimble al inicio del servicio.

El programa funerario incluyó semblanzas de cada uno de los niños, recordados por familiares y amigos como pequeños alegres y cariñosos. Entre ellos estaban Jayla Elkins, de 3 años; Kayla Pugh, de 6; Mar’Kaydon Pugh, de 10; Khedarrion Snow, de 6; y Layla Pugh, de 7 años, quien disfrutaba grabar videos de TikTok junto a sus hermanos y primos.

La cantante de góspel y pastora Kim Burrell pidió a los asistentes mantener la fe pese a la tragedia. “Dios sigue en el trono”, dijo durante su participación.

Autoridades locales también participaron en el homenaje. La concejal Tabatha Taylor reconoció que “no hay palabras suficientes para aliviar este dolor”, mientras que el alcalde Tom Arceneaux llamó a honrar la memoria de los menores “llevando adelante la gentileza, la alegría y el amor que compartieron”.

Por su parte, el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, ordenó que las banderas ondeen a media asta durante una semana en edificios gubernamentales estatales como señal de duelo.

La investigación sobre el ataque continúa abierta. Las autoridades informaron que Elkins, quien tenía antecedentes por delitos relacionados con armas de fuego desde 2019, murió tras huir del lugar y ser perseguido por la policía. Hasta ahora no se ha determinado si falleció por disparos de agentes o por una herida autoinfligida.

El caso ha sido considerado el tiroteo masivo más mortífero en Estados Unidos en más de dos años y reavivó el debate nacional sobre la violencia armada y el acceso a armas de alto poder.

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