Entregan 81 viviendas reconstruidas a damnificados del sismo de 2017 en la CDMX
evangelio | 31 diciembre, 2025

A casi ocho años del sismo del 19 de septiembre de 2017, decenas de familias comenzaron a cerrar un largo capítulo de incertidumbre al recibir las llaves de sus nuevas viviendas en las colonias Narvarte Poniente y Obrera, en la Ciudad de México dos de las zonas más afectadas por el colapso y daño estructural que dejó el terremoto.

 

En Nicolás San Juan 304, en la alcaldía Benito Juárez, 21 familias volvieron al mismo predio donde su edificio quedó al borde del colapso. Hoy, en su lugar, se levanta un inmueble completamente nuevo, construido desde los cimientos y con departamentos que cuentan con servicios actualizados, certificaciones estructurales y tecnología sustentable como calentadores solares. Para quienes vivieron años de rentas temporales y desplazamiento, el regreso representa algo más que una mudanza: es la recuperación de la vida cotidiana perdida en 2017.

 

Una historia similar se vive en San Antonio Abad 39, en la colonia Obrera, donde el proyecto original para 16 familias creció hasta convertirse en un complejo habitacional de 60 viviendas. El nuevo edificio integra espacios comerciales y estacionamiento, lo que permitirá reactivar la economía del lugar y ofrecer mejores condiciones de vida a sus habitantes, muchos de los cuales permanecieron en espera durante años ante la falta de avances.

 

En total, 81 viviendas fueron entregadas en ambos puntos, beneficiando a alrededor de 240 personas. Los departamentos conservan el tamaño original previo al sismo, aunque ahora incorporan nuevas distribuciones y medidas de seguridad acordes con las normas actuales de construcción.


Durante la entrega, vecinos recordaron los años marcados por trámites inconclusos, problemas legales y la sensación de abandono institucional. Para ellos, la conclusión de estas obras simboliza el cierre de una deuda histórica con las víctimas del sismo y la posibilidad de reconstruir no solo edificios, sino también la estabilidad que el terremoto les arrebató.

Comparte