El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, relató que durante los 72 días que permaneció recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano tuvo oportunidad de conversar con el almirante Manuel Farías Laguna, quien enfrenta un proceso relacionado con una investigación por presunto contrabando de combustible.
Ruffo explicó que ambos se encontraban en celdas ubicadas en el mismo piso y pasillo, por lo que coincidían durante las salidas al patio y aprovechaban esos momentos para hablar.
De acuerdo con el relato de Ruffo, Farías Laguna le manifestó preocupación por el silencio de su tío, Rafael Ojeda, exsecretario de Marina, ante las autoridades que investigan el caso.
Ruffo señaló que, según lo que le habría comentado Farías Laguna, tanto él como otros integrantes de su familia consideraban que no tenían relación con los hechos investigados y esperaban que Ojeda fijara una postura ante las autoridades.
El exgobernador salió del Altiplano después de permanecer 72 días en prisión y regresó a su domicilio en Ensenada, Baja California, donde continuará su proceso bajo la medida de prisión domiciliaria. La modificación de la medida cautelar no implica el cierre del proceso penal.
Ruffo deberá cumplir restricciones establecidas por la autoridad judicial, entre ellas vigilancia permanente y limitaciones para salir del país y para tener contacto con personas relacionadas con la investigación.