El precio internacional del petróleo registró un fuerte repunte este viernes y alcanzó los 90 dólares por barril, su nivel más alto desde octubre de 2023, en medio de la creciente tensión por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y las advertencias de un posible impacto mayor en el suministro global de energía.
Durante las últimas operaciones de la jornada, el crudo estadounidense subió alrededor de 6 por ciento y se ubicó en 85.85 dólares por barril, después de alcanzar un máximo intradía de 86.22 dólares, el nivel más alto desde abril de 2024. Este incremento se suma al repunte cercano al 9 por ciento registrado el jueves, el mayor aumento diario desde mayo de 2020.
En lo que va del año, el petróleo acumula un alza cercana al 50 por ciento, impulsada principalmente por el reforzamiento militar estadounidense en Medio Oriente y el temor a interrupciones en la producción y distribución de energía. Tan solo desde el viernes pasado antes de que estallara el conflicto armado, el precio del crudo ha subido alrededor de 28 por ciento.
El escenario podría volverse aún más crítico para el mercado energético mundial. El ministro de Energía de Qatar, Saad al‑Kaabi, advirtió en entrevista con el Financial Times que, si la guerra continúa escalando, los países exportadores del Golfo podrían verse obligados a suspender su producción en cuestión de días.
De concretarse ese escenario, señaló el funcionario, el precio del petróleo podría dispararse hasta los 150 dólares por barril durante este mismo mes, lo que generaría fuertes presiones inflacionarias y repercusiones en la economía global.