La selección de España arrancó su participación en el Mundial 2026 con un empate sin goles frente a Cabo Verde, en un partido donde el dominio, la posesión y las oportunidades no se tradujeron en anotaciones durante la primera jornada del Grupo H.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente Luis de la Fuente tuvo el control del encuentro de principio a fin, pero volvió a evidenciar un problema ya conocido: la falta de contundencia en el último tercio del campo. Ni el volumen ofensivo ni la acumulación de llegadas fueron suficientes para romper el orden defensivo africano.
El técnico sorprendió en el once inicial al ubicar a Gavi como extremo izquierdo, aunque el movimiento no tuvo el impacto esperado. Más allá de algunas recuperaciones en campo rival, el mediocampista quedó desconectado del juego ofensivo, mientras el equipo intentaba sin éxito encontrar variantes por las bandas.
En el centro del campo, Pedri fue otro de los puntos bajos del conjunto español. El mediocampista no logró asentarse en el ritmo del partido y cometió imprecisiones poco habituales, lo que coincidió con el mejor momento de Cabo Verde, que se replegó con orden y cerró los espacios interiores.
Ante ese escenario, Marc Cucurella se convirtió en una de las principales vías de ataque. El lateral izquierdo fue constante en sus incursiones hasta línea de fondo y generó las acciones más peligrosas del encuentro, incluyendo asistencias que Ferran Torres no logró concretar.
España rozó el gol en varias ocasiones antes del descanso. Un disparo que terminó en el poste al minuto 38 y una atajada del portero Vozinha en el 43 mantuvieron el cero en el marcador, en una primera mitad donde la diferencia de valor y jerarquía no se reflejó en el resultado.
El arquero caboverdiano, con 40 años y sin equipo tras su paso por el Chaves de Portugal, terminó siendo una de las figuras del encuentro con intervenciones clave que sostuvieron el empate frente al dominio europeo.