El Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) del Estado de México incorporó dos asistentes robóticos (una androide humanoide y un robot canino) como parte de una estrategia de modernización tecnológica enfocada en tareas de seguridad, análisis de información y apoyo operativo en campo.
Los dispositivos fueron presentados bajo los nombres de CeCi y K5, ambos operados mediante inteligencia artificial e integrados al ecosistema de videovigilancia estatal, que incluye cámaras, drones, arcos carreteros y el sistema de emergencias 911, todos conectados en tiempo real.
De acuerdo con autoridades estatales, estas herramientas forman parte de una nueva generación de tecnologías orientadas a reducir los tiempos de respuesta ante emergencias, pasando de varios minutos a intervenciones en cuestión de segundos mediante el procesamiento automatizado de información.
El subsecretario de la Policía estatal, Carlos Alberto Hernández, explicó que la robótica ya se encuentra en fase de integración operativa dentro de las labores de seguridad pública. Señaló que estos sistemas buscan reforzar la capacidad de reacción y análisis del personal en campo y en centros de monitoreo.
“Se está integrando la robótica aplicada a la seguridad; por ello, hasta el momento contamos con dos asistentes humanoides de investigación y operación avanzada, a quienes hemos denominado CeCi y K5”, detalló el funcionario.
En el caso de CeCi, el director del C5 estatal, Hugo Ulises Barajas, indicó que la androide se encuentra en proceso de configuración para conectarse a sistemas internos de consulta y análisis de información. Entre sus funciones destaca el acceso a bases de datos y el uso de reconocimiento facial para detectar personas autorizadas o emitir alertas ante posibles riesgos dentro de instalaciones.
“Va a poder consultar bases de datos, tiene reconocimiento facial; si alguna persona ingresa que no esté autorizada, nos puede avisar”, explicó.
Por su parte, el robot canino K5 fue diseñado para operar en campo junto a elementos policiales durante operativos de seguridad. Entre sus capacidades se incluye el reconocimiento de placas vehiculares y la consulta en tiempo real de registros de vehículos con reporte de robo, lo que permitiría agilizar acciones de verificación en despliegues tácticos.