El gobierno de Estados Unidos cerrará uno de sus consulados en México como parte de una estrategia de reorganización de su red diplomática internacional, anunció el secretario de Estado, Marco Rubio, durante una comparecencia ante la Cámara de Representantes.
El funcionario explicó que la administración del presidente Donald Trump ha iniciado un proceso de consolidación de operaciones consulares en distintos países, tras identificar sedes donde el número de trámites realizados no justifica mantener una oficina permanente.
“Lo hemos visto en México, donde vamos a cerrar un consulado”, declaró Rubio ante legisladores estadounidenses, al señalar que algunas representaciones registran una cantidad reducida de visas aprobadas en comparación con los recursos destinados a su funcionamiento.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no ha precisado cuál será el consulado que dejará de operar ni la fecha en que se concretará la medida.
El anuncio ocurre semanas después de que medios estadounidenses revelaran que Washington inició una revisión de los 53 consulados mexicanos establecidos en territorio estadounidense. De acuerdo con información publicada por un medio estadounidense y confirmada por un funcionario del Departamento de Estado bajo condición de anonimato, la evaluación podría derivar en el cierre de algunas oficinas diplomáticas mexicanas, aunque no se han dado a conocer los criterios utilizados para dicha revisión.
En los últimos meses, la presidenta Claudia Sheinbaum ha buscado mantener una relación de cooperación con la administración Trump, especialmente en temas de seguridad y combate al crimen organizado.
Sin embargo, diversos acontecimientos han generado tensiones políticas. Entre ellos destaca la muerte de dos agentes de la CIA en un accidente ocurrido tras un operativo relacionado con el desmantelamiento de un laboratorio clandestino en Chihuahua. A ello se suma la acusación formal presentada por autoridades estadounidenses contra diez funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico, incluido el gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, señalamientos que han provocado una fuerte controversia en ambos países.
El cierre del consulado representa uno de los primeros ajustes concretos anunciados por Washington en su estructura diplomática en México durante el segundo mandato de Trump y podría tener implicaciones para los servicios migratorios y de atención a ciudadanos estadounidenses, dependiendo de la sede que finalmente sea seleccionada.