Las autoridades de Estados Unidos anunciaron el desmantelamiento de una red de tráfico de armas que operaba entre Arizona y organizaciones criminales en México, en un operativo que derivó en la detención de varios presuntos integrantes y el aseguramiento de un importante arsenal.
De acuerdo con información difundida por el Departamento de Justicia estadounidense, la investigación identificó un esquema de compra y traslado ilegal de armas de alto poder que tenían como destino grupos vinculados con cárteles mexicanos. Entre el armamento asegurado se encuentran rifles tipo AR-15, pistolas, cargadores de alta capacidad y miles de cartuchos útiles.
Las indagatorias fueron encabezadas por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), en coordinación con otras corporaciones federales. Según las autoridades, los implicados adquirían las armas en territorio estadounidense mediante compradores intermediarios, conocidos como straw purchasers, para después introducirlas de forma clandestina a México.
El Departamento de Justicia señaló que esta red habría operado durante varios meses y que parte del armamento estaba destinado a fortalecer la capacidad operativa de organizaciones del narcotráfico. Los detenidos enfrentan cargos federales por conspiración, tráfico ilegal de armas y exportación ilícita de armamento.
Diversos informes oficiales estiman que una proporción significativa de las armas recuperadas en escenas del crimen en México provienen de Estados Unidos.
Washington reiteró que continuará reforzando las investigaciones transfronterizas para identificar redes de suministro y financiamiento relacionadas con los cárteles.