Estados Unidos anunció que revocará la licencia general que permitía el comercio de petróleo iraní, luego de la reciente escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz y de los presuntos ataques contra embarcaciones mercantes que transitaban por esa ruta estratégica. La decisión fue confirmada por un funcionario estadounidense, quien calificó las acciones atribuidas a Irán como inaceptables y advirtió que tendrán consecuencias.
La medida se dio después de que tres petroleros reportaran haber sido alcanzados por proyectiles en distintos puntos del estrecho de Ormuz y sus alrededores. Autoridades estadounidenses señalaron que los primeros indicios apuntan a la participación de Irán, aunque hasta el momento Teherán no ha emitido una respuesta oficial ni se ha atribuido responsabilidad por los incidentes.
Tras el anuncio, los precios internacionales del petróleo registraron un incremento superior al 3 por ciento, impulsados por la preocupación de los mercados ante una posible interrupción del tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Pese al aumento de las tensiones, funcionarios estadounidenses afirmaron que las negociaciones con Irán para alcanzar un acuerdo más amplio continúan. Las conversaciones buscan establecer límites al programa nuclear iraní y definir un posible alivio a algunas sanciones económicas, incluidas las relacionadas con las exportaciones de petróleo.
El estrecho de Ormuz concentra diariamente el paso de cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y de importantes volúmenes de gas natural licuado. Una afectación prolongada en esa vía podría incrementar los costos de la energía a nivel internacional y generar mayor presión sobre los mercados.
Las exportaciones de petróleo representan una de las principales fuentes de ingresos para Irán. En los últimos años, el país ha mantenido sus envíos, principalmente hacia China, pese a las sanciones estadounidenses, por lo que nuevas restricciones podrían impactar de manera significativa su economía.