Estados Unidos ha destinado más de 11 mil 300 millones de dólares en los primeros seis días de operaciones militares relacionadas con el conflicto contra Irán, según una estimación presentada por funcionarios del Pentágono a legisladores del Congreso estadounidense durante una reunión privada en Washington.
La cifra refleja el costo inicial de movilizar y sostener una operación militar moderna. En conflictos contemporáneos, el gasto no se limita al combate directo: incluye despliegue de tropas, operación de flotas navales, patrullajes aéreos, sistemas de defensa antimisiles, logística militar, inteligencia, transporte estratégico y mantenimiento de bases en la región.
Gran parte del costo proviene del despliegue naval y aéreo en Medio Oriente. Estados Unidos movilizó grupos de portaaviones, destructores equipados con sistemas antimisiles Aegis, submarinos de ataque y escuadrones de aviones de combate, además de reforzar bases militares ya existentes en la región.
Uno de los gastos más elevados proviene del uso de misiles interceptores para neutralizar drones y proyectiles, sistemas que pueden costar entre uno y cuatro millones de dólares por cada lanzamiento, dependiendo del tipo de interceptor utilizado. Cada jornada de operaciones puede implicar múltiples interceptaciones.
También se incluyen los costos de combustible, mantenimiento de aeronaves, operación de radares, satélites militares, vigilancia electrónica y transporte de equipo y personal, lo que eleva rápidamente el gasto total incluso en una fase temprana del conflicto.
Para dimensionar la cifra, especialistas en defensa señalan que 11 mil millones de dólares en menos de una semana equivale a más de 1,800 millones diarios, un nivel de gasto que ilustra la magnitud financiera de mantener fuerzas militares de alta tecnología en operación continua.
Aunque el monto es elevado, se encuentra por debajo del gasto diario que llegó a registrar Estados Unidos durante guerras prolongadas. En Irak y Afganistán, por ejemplo, el costo promedio llegó a superar los 6 mil millones de dólares por mes en algunos periodos, acumulando más de 2 billones de dólares durante dos décadas de conflicto, según estimaciones del proyecto Costs of War de la Universidad Brown.
En comparación, los primeros días del conflicto actual reflejan principalmente costos de despliegue, defensa y contención, más que operaciones terrestres a gran escala, que son las que suelen disparar los gastos militares en guerras prolongadas.
Funcionarios del Pentágono advirtieron a legisladores que el costo podría aumentar de forma considerable si las operaciones se prolongan o se amplían, especialmente por el uso continuo de sistemas de defensa antimisiles, el mantenimiento de grupos navales y el despliegue de fuerzas adicionales en la región.
El reporte fue presentado al Congreso como parte de las evaluaciones sobre el impacto presupuestal que el conflicto podría tener en el gasto militar estadounidense si las hostilidades continúan en las próximas semanas.