Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron este miércoles una nueva ofensiva contra objetivos militares iraníes ubicados en el golfo Pérsico, con el propósito de debilitar la capacidad de Irán para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo.
El Comando Central de Estados Unidos informó que la operación comenzó a las 7:30 horas, tiempo del este del país, y se prolongó durante 90 minutos. Durante el ataque fueron utilizadas municiones de precisión contra sistemas de defensa costera, depósitos y plataformas de lanzamiento de misiles de crucero instalados en la isla de Gran Tunb.
Las autoridades militares estadounidenses señalaron que la ofensiva redujo aún más la capacidad operativa iraní para amenazar el tráfico marítimo comercial en la región. Los ataques forman parte de una serie de operaciones emprendidas por Washington tras el recrudecimiento del conflicto con Teherán y la ruptura del acuerdo de alto al fuego anunciado el pasado 17 de junio.
La nueva ofensiva se produce días después del restablecimiento del bloqueo naval a embarcaciones con destino a puertos iraníes y en medio del incremento de las tensiones en Medio Oriente. El estrecho de Ormuz concentra cerca del 25 por ciento del comercio marítimo mundial de petróleo, por lo que cualquier afectación en su operación tiene repercusiones internacionales.
Por su parte, el Consejo de Cooperación del Golfo acusó a Irán de generar inestabilidad regional tras los ataques registrados contra países aliados de Estados Unidos en la zona. Diversos Estados del Golfo mantienen acuerdos de cooperación militar con Washington y albergan instalaciones estratégicas estadounidenses.
El gobierno estadounidense ha señalado que continuará tomando medidas para proteger la navegación comercial y las operaciones de sus aliados en la región mientras persistan las amenazas sobre el estrecho de Ormuz.