El Gobierno de Estados Unidos anunció que mantendrá por el momento su despliegue militar en Oriente Medio, pese al reciente acuerdo alcanzado con Irán para poner fin al conflicto que estalló en febrero y garantizar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump explicó que las fuerzas estadounidenses permanecerán en la región mientras Washington verifica el cumplimiento de los compromisos asumidos por Teherán en el memorando de entendimiento firmado entre ambas partes.
“El objetivo es reducir gradualmente la presencia militar, pero primero debemos asegurarnos de que Irán cumpla con lo acordado”, señaló el funcionario durante una conversación con medios de comunicación bajo condición de anonimato.
Desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero, Estados Unidos ha reforzado significativamente su presencia en Oriente Medio con el despliegue de dos portaaviones, más de una decena de destructores y miles de efectivos militares, como parte de las operaciones destinadas a proteger rutas marítimas y contener la escalada regional.
De acuerdo con fuentes de la Casa Blanca, el acuerdo contempla una disminución progresiva de las fuerzas militares una vez que se concrete un pacto de paz definitivo y entren en vigor los mecanismos de supervisión previstos por ambas naciones.
Las autoridades estadounidenses también adelantaron que el contenido completo del memorando será divulgado en las próximas 24 a 48 horas, lo que permitirá conocer los compromisos específicos asumidos por Washington y Teherán para poner fin a meses de confrontación.
Asimismo, se informó que esta misma semana comenzarán las negociaciones técnicas destinadas a definir los procedimientos para la implementación del acuerdo, cuya firma oficial está programada para el próximo viernes en Suiza.
El funcionario reconoció que existen sectores críticos tanto en Irán como en Estados Unidos que rechazan el acercamiento entre ambos gobiernos. Sin embargo, sostuvo que gran parte de las objeciones se deben a que los detalles del entendimiento aún no han sido revelados públicamente.
La apertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas, es considerada uno de los principales objetivos del acuerdo, debido a su impacto directo en la estabilidad energética y económica internacional.