El Gobierno de Estados Unidos estableció una restricción temporal para impedir vuelos no autorizados de drones en la frontera con México, como parte de las medidas para reforzar la seguridad del espacio aéreo y limitar posibles actividades ilícitas relacionadas con organizaciones criminales.
La medida entró en vigor este viernes y prohíbe las operaciones de aeronaves no tripuladas hasta una altura de 121 metros sobre el nivel del suelo, dentro de una franja de aproximadamente 1.8 kilómetros al norte de la frontera entre ambos países.
La restricción fue anunciada de manera coordinada por los departamentos de Transporte, Defensa y Seguridad Nacional, a través de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés).
El secretario de Transporte estadounidense, Sean P. Duffy, señaló que la decisión busca proteger el espacio aéreo de posibles amenazas, entre ellas el uso de drones por parte de cárteles para realizar actividades ilícitas.
Las autoridades estadounidenses han señalado que estas aeronaves pueden utilizarse para vigilar los movimientos de agentes fronterizos y facilitar operaciones relacionadas con el tráfico de drogas y personas.
Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, advirtió que las fuerzas estadounidenses cuentan con tecnología para responder ante drones vinculados con cárteles que representen una amenaza para la seguridad del país, incluidos sistemas de energía dirigida.
La disposición es temporal y, hasta el momento del anuncio, el Gobierno estadounidense no había precisado cuánto tiempo permanecerá vigente. La FAA deberá proporcionar los detalles operativos de las restricciones.