La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, flexibilizó parte de las sanciones económicas impuestas a Venezuela con el objetivo de permitir la participación de empresas estadounidenses en el sector minero del país sudamericano, particularmente en la explotación y procesamiento de minerales como el oro, según información difundida por medios internacionales.
De acuerdo con el reporte, el Departamento del Tesoro estadounidense emitió una nueva licencia que autoriza a compañías de ese país a negociar, firmar contratos e invertir en proyectos mineros en Venezuela, incluyendo la creación de empresas mixtas con entidades locales. La medida contempla actividades de extracción, refinación y desarrollo de operaciones industriales en el sector, bajo condiciones específicas establecidas por Washington.
La autorización mantiene restricciones para transacciones con entidades vinculadas a países como Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China, como parte del esquema de sanciones vigente en otros ámbitos.
El ajuste en la política estadounidense se suma a una serie de licencias emitidas en las últimas semanas que han permitido una mayor flexibilización en sectores estratégicos de la economía venezolana, incluyendo petróleo y gas, en el marco de un proceso de acercamiento diplomático entre ambos países tras años de ruptura.
Según los reportes, la decisión forma parte de una estrategia de Washington para reactivar la producción minera y energética en Venezuela mediante inversión extranjera, bajo esquemas de supervisión y cooperación bilateral.
Las medidas se producen en un marco de reconfiguración de la relación entre Estados Unidos y Venezuela, marcado por el restablecimiento progresivo de canales diplomáticos y la emisión de nuevas licencias que permiten operaciones limitadas en sectores previamente sancionados.