Estados Unidos ordenó la salida de sus empleados gubernamentales no esenciales y sus familiares de Arabia Saudí ante el incremento de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen y el riesgo de una mayor escalada de violencia en la región.
La decisión fue anunciada por el Departamento de Estado estadounidense, que advirtió sobre las agresiones contra infraestructura civil y estratégica, incluidos aeropuertos y otras instalaciones críticas, que han dejado víctimas civiles y provocado interrupciones en los viajes.
La dependencia señaló que las hostilidades, atribuidas a los hutíes respaldados por Irán, podrían intensificarse rápidamente y extenderse más allá de las zonas afectadas hasta ahora. Por ello, aseguró que continuará tomando medidas para proteger a su personal y facilitar su regreso a Estados Unidos.
La medida se produce después de nuevos ataques contra instalaciones saudíes. El miércoles, al menos dos personas murieron y otras dos resultaron heridas por los restos de un dron interceptado cerca del yacimiento petrolífero de Shaybah, próximo a la frontera con Emiratos Árabes Unidos.
Hasta el momento, Arabia Saudí no atribuyó el ataque a un grupo específico y los hutíes no se adjudicaron la acción. Por su parte, la coalición militar encabezada por Riad informó que sus sistemas de defensa interceptaron drones en el este y el sur del país.
Desde principios de octubre, los ataques contra instalaciones energéticas y civiles saudíes se han intensificado. Entre los objetivos afectados se encuentra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, donde las agresiones han dejado personas muertas y heridas, además de alterar las operaciones aéreas.