El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra el viceministro del Interior de Nicaragua, Luis Roberto Cañas Novoa, al señalar su presunta participación en graves violaciones de derechos humanos relacionadas con la represión de las protestas registradas en abril de 2018 en ese país.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la medida se enmarca en la conmemoración de las movilizaciones sociales ocurridas hace casi ocho años, durante las cuales murieron más de 325 manifestantes en medio de la respuesta del Estado nicaragüense.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó en un comunicado que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo llevó a cabo una represión violenta contra ciudadanos que se manifestaban en contra del régimen, al que Washington acusa de abusos, corrupción y autoritarismo.
Las sanciones aplicadas al funcionario incluyen restricciones de visado y la prohibición de ingreso a territorio estadounidense, conforme a la Sección 7031(c) de la legislación vigente en ese país.
En paralelo, el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra integrantes de la familia presidencial nicaragüense, así como contra funcionarios y empresas vinculadas al sector minero, señalados por presunta extracción y comercialización de oro.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros indicó que estas entidades habrían contribuido a la generación de recursos para el gobierno de Nicaragua y a la consolidación de su estructura política, además de participar en la incautación de bienes.
Las autoridades estadounidenses mantienen señalamientos contra el gobierno nicaragüense por la persecución de opositores, en el marco de la crisis política y social que se mantiene en el país desde 2018, la cual se agravó tras las elecciones de 2021.