Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear que permitirá al reino desarrollar un programa de energía atómica con fines civiles y abriría la posibilidad de realizar actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio. El pacto deberá pasar por una revisión del Congreso estadounidense.
El acuerdo, conocido como “Acuerdo 123”, fue firmado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, Abdulaziz bin Salman. El gobierno estadounidense aseguró que la cooperación estará enfocada en usos pacíficos y bajo compromisos de no proliferación nuclear.
La alianza contempla que empresas estadounidenses tengan acceso preferente al desarrollo del sector nuclear saudí, mientras que legisladores han expresado preocupación por la posibilidad de que el programa otorgue a Riad capacidades sensibles que podrían modificar el equilibrio de seguridad en Medio Oriente.
El acuerdo ocurre en medio de las tensiones entre Estados Unidos, Arabia Saudita e Irán, país que mantiene una disputa con ambos gobiernos por su programa nuclear. Algunos sectores advierten que la transferencia de tecnología podría aumentar la competencia nuclear en la región.
Desde su regreso a la presidencia en 2025, Donald Trump impulsó un mayor acercamiento con Arabia Saudita y el príncipe heredero Mohamed bin Salman, mientras Washington busca fortalecer sus relaciones estratégicas en Medio Oriente.
La iniciativa será analizada por el Congreso estadounidense antes de entrar en vigor, mientras continúan los debates sobre los alcances del programa y las medidas de supervisión para evitar una posible proliferación nuclear.