De acuerdo con un análisis del Instituto Kiel para la Economía Mundial, alrededor del 96% del costo de los aranceles impuestos por la administración estadounidense recae sobre consumidores e importadores locales. El estudio, que examinó cerca de cuatro billones de dólares en intercambios comerciales entre enero de 2024 y noviembre de 2025, concluyó que los exportadores extranjeros absorbieron solo el 4% del impacto de los aumentos arancelarios.
Los investigadores señalaron que los aproximadamente 200,000 millones de dólares en ingresos arancelarios adicionales recaudados en el último año “fueron pagados casi exclusivamente por estadounidenses”. Aunque la inflación en el país se ha mantenido relativamente moderada, los expertos advierten que los efectos de estas cargas suelen manifestarse de manera gradual, ya sea mediante precios más altos al consumidor, reducción de los márgenes de ganancia empresariales o mayores costos para importadores y minoristas.
El estudio subraya que, a mediano plazo, estas presiones podrían traducirse en un mayor impacto inflacionario dentro de la economía nacional, desmintiendo la narrativa de que los aranceles son costeados principalmente por socios comerciales extranjeros.