El gobierno de Estados Unidos solicitó llevar a cabo un panel de resolución de disputas bajo el T-MEC, para tratar la prohibición que impera en México sobre el maíz transgénico.
La Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) argumenta que la decisión de México no está basada en la ciencia y debilita al libre mercado, lo que va en contra de lo pactado en el acuerdo comercial.
El proceso busca impugnar el decreto que prohíbe en México el uso de maíz transgénico en tortillas o masa, además de la prohibición del grano genéticamente modificado en productos para el consumo humano y para alimentación animal.
El secretario estadounidense de Agricultura, Tom Vilsack, opinó que el enfoque de México “va en contra de la evidencia de décadas que demuestra su seguridad y el riguroso sistema de revisión regulatoria basado en la ciencia que garantiza que no representa ningún daño para la salud humana y el medio ambiente”.
Después de que en enero las autoridades estadounidenses pidieron a México “una explicación de los motivos”, en marzo una solicitud de consultas técnicas y en junio la USTR pidió consultas de solución de controversias, sin obtener solución, se tomó la decisión de escalar al panel de resolución.
Sin embargo, la titular de la USTR, Katherine Tai, aseguró que la relación bilateral entre ambos países se basa en la confianza y la honestidad, por lo que continuarán cooperando y trabajando juntos.