La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la decisión de Europa de reducir su dependencia de la energía nuclear fue un “error estratégico”, al considerar que debilitó la seguridad energética del continente y aumentó su dependencia de combustibles fósiles importados.
La declaración fue realizada durante una cumbre internacional sobre energía nuclear celebrada en París, donde la funcionaria señaló que alejarse de esta fuente energética significó renunciar a una alternativa confiable, asequible y con bajas emisiones de carbono para la generación eléctrica.
De acuerdo con datos expuestos en el encuentro, la participación de la energía nuclear en la producción eléctrica europea pasó de aproximadamente un tercio en 1990 a cerca de 15 por ciento en la actualidad, lo que dejó a varios países más expuestos a la volatilidad de los precios del petróleo y del gas.
En ese marco, la Comisión Europea anunció un mecanismo de garantía por 200 millones de euros destinado a impulsar inversiones privadas en tecnologías nucleares innovadoras, particularmente en el desarrollo de reactores modulares pequeños, cuya operación se proyecta para la próxima década.