La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, fue evacuada durante una gira de trabajo en la localidad de Las Crucitas, luego de que se registrara una detonación mientras recorría la zona para supervisar daños ambientales relacionados con la minería ilegal de oro.
La mandataria informó posteriormente que se encontraba bien y descartó que el hecho estuviera relacionado con un atentado en su contra. Explicó que, según las primeras revisiones de sus equipos de seguridad, la explosión habría ocurrido en una zona cercana donde operan mineros ilegales que utilizan explosivos para sus actividades.
Fernández señaló que en la zona son frecuentes las detonaciones y otros incidentes vinculados con la extracción ilegal de oro, además de enfrentamientos entre grupos dedicados a esta actividad y autoridades policiales. La presidenta indicó que el sonido escuchado durante la visita correspondía a una práctica que ocurre regularmente en el área.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Gerald Campos, informó que elementos policiales realizaron inspecciones en el lugar para determinar el origen de la detonación y confirmó que no hubo personas heridas. Durante el operativo de seguridad, uno de los diputados que acompañaba la gira recibió atención por una crisis nerviosa.
La visita de Fernández a Las Crucitas ocurrió mientras su gobierno impulsa en el Congreso un proyecto de ley para permitir nuevamente la explotación minera de oro en la zona, ubicada cerca de la frontera con Nicaragua. Las autoridades han señalado que buscan reducir los daños ambientales provocados por la minería ilegal y el uso de sustancias contaminantes.
Las Crucitas fue escenario de un proyecto minero a cielo abierto impulsado por la empresa canadiense Infinito Gold, que no pudo iniciar operaciones tras una disputa legal. Desde 2010, el sitio ha sido ocupado por mineros artesanales que utilizan métodos de extracción con materiales como mercurio y cianuro, generando afectaciones ambientales en la zona.