Un tribunal del sur de Bolivia inició este lunes el juicio oral contra el expresidente Evo Morales, acusado por la fiscalía del delito de trata agravada de personas por presuntamente haber mantenido una relación con una menor de edad con quien habría tenido una hija durante su mandato presidencial.
La audiencia se lleva a cabo en la ciudad de Tarija, donde radica la denuncia presentada contra el exmandatario, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019. Sin embargo, Morales no acudió al inicio del proceso judicial, luego de que su defensa argumentara supuestas irregularidades en la notificación oficial.
El presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz, confirmó que las citaciones fueron realizadas conforme a la ley, incluso mediante edictos, y sostuvo que el juicio avanzaría pese a la ausencia del exgobernante. Horas después, medios locales reportaron que Morales fue declarado en rebeldía tras no presentarse a la audiencia.
La fiscalía boliviana acusa a Morales de haber sostenido una relación con una adolescente y haber tenido una hija con ella en 2016, cuando aún ejercía la presidencia. El caso derivó en una investigación por trata agravada debido a presuntos beneficios y vínculos políticos relacionados con la familia de la menor.
La defensa del exmandatario calificó el proceso como una “persecución política” impulsada por el gobierno boliviano para distraer la atención de la crisis económica y de las protestas sociales registradas en las últimas semanas.
Desde octubre de 2024, Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, considerado su principal bastión político y sindical, donde simpatizantes mantienen vigilias y bloqueos para evitar que las autoridades ejecuten una orden de captura que sigue vigente. En meses anteriores, seguidores del exlíder indígena bloquearon carreteras durante semanas para impedir el ingreso policial a la región.
El Ministerio Público informó recientemente que reunió más de 170 pruebas documentales y testimoniales para sostener la acusación en el juicio oral. La acusación formal fue presentada desde octubre pasado y el proceso avanzó tras concluir la etapa investigativa.
En días recientes, Morales rechazó nuevamente las acusaciones y aseguró en redes sociales que los delitos en su contra fueron “inventados”. El exmandatario afirmó que no busca impunidad, sino un juicio imparcial y alejado de intereses políticos.