El proceso de selección para elegir a tres nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) ha colocado en el centro del debate a un exasesor vinculado a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien obtuvo uno de los puntajes más altos en la etapa de evaluación, pese a señalamientos sobre su limitada experiencia en materia electoral.
De acuerdo con el avance del proceso, el Comité Técnico de Evaluación ha filtrado a los aspirantes mejor calificados tras un examen de conocimientos, en el que varios perfiles cercanos a estructuras políticas y gubernamentales alcanzaron resultados destacados, lo que ha generado críticas de la oposición por presunto sesgo en la selección. 
El aspirante señalado es un excolaborador del equipo de gobierno de Sheinbaum y mantiene vínculos profesionales con un abogado que ha representado al entorno de Pío López Obrador, hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, según reportes sobre la integración de perfiles en esta etapa del proceso legislativo.
El caso ha reactivado cuestionamientos sobre la independencia del proceso de designación, en un contexto en el que más del 75% de los aspirantes registrados cuenta con experiencia mínima o nula en materia electoral, de acuerdo con análisis del propio proceso de selección. 
Legisladores de oposición han señalado que la evaluación técnica no estaría garantizando perfiles con trayectoria suficiente en materia electoral, mientras que defensores del procedimiento sostienen que la etapa busca ampliar el acceso a especialistas de distintas áreas del derecho y la administración pública.
El proceso de renovación del Consejo General del INE se da en un momento de alta tensión política, tras la conclusión del periodo de tres consejeros y la apertura de la fase final para definir a los nuevos integrantes del órgano electoral.
Hasta el momento, el Comité Técnico de Evaluación no ha emitido una resolución final sobre la terna definitiva que será enviada para su votación en la Cámara de Diputados.