El empresario colombiano y exministro venezolano Alex Saab, señalado por autoridades estadounidenses como presunto operador financiero y “testaferro” del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, compareció este lunes ante una Corte federal de Miami luego de ser deportado desde Venezuela el pasado fin de semana.
Saab, de 54 años, enfrenta nuevos cargos por lavado de dinero, conspiración para realizar transacciones financieras ilícitas y ocultamiento del origen de recursos, de acuerdo con la acusación presentada por el Distrito Sur de Florida.
Durante la audiencia, el empresario apareció vestido con un overol marrón y la jueza Marty Fulgueira Elfenbein ordenó que permanezca detenido sin derecho a fianza al menos hasta el próximo 24 de junio.
Saab llegó la noche del sábado al aeropuerto ejecutivo de Opa-locka, en Miami-Dade, escoltado por agentes federales estadounidenses, entre ellos elementos de la DEA, tras ser entregado por las autoridades venezolanas.
El gobierno venezolano encabezado actualmente por Delcy Rodríguez confirmó la deportación mediante un comunicado oficial en el que señaló que Saab era requerido en Estados Unidos por diversos delitos financieros.
El empresario, nacido en Colombia y de ascendencia libanesa, ya había enfrentado anteriormente cargos de lavado de dinero en Estados Unidos. En 2023 fue liberado durante la administración de Joe Biden como parte de un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas, tras haber sido extraditado desde Cabo Verde en 2021.
Después de regresar a Venezuela, Saab fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional y se mantuvo como una figura cercana al chavismo hasta la caída de Maduro en enero de 2026.
Las autoridades estadounidenses lo acusan desde hace años de beneficiarse de contratos gubernamentales irregulares, sobornos y operaciones financieras vinculadas al aparato económico del chavismo. Reportes recientes indican que fiscales de Miami consideran que Saab podría convertirse en pieza clave dentro de las investigaciones abiertas contra Maduro y antiguos funcionarios venezolanos.