Un grupo de expertos de Naciones Unidas expresó una condena enérgica ante las acciones militares de gran escala atribuidas a Estados Unidos en territorio venezolano, que habrían incluido bombardeos en Caracas y otras ciudades, así como la detención forzada del presidente Nicolás Maduro y su esposa. De acuerdo con el pronunciamiento, estos hechos representarían una vulneración grave y deliberada de los principios fundamentales del derecho internacional, con riesgos de desestabilización regional y global.
Los especialistas señalaron que el uso no provocado de la fuerza armada en un Estado soberano contraviene de manera directa el artículo 2(4) de la Carta de la ONU, que prohíbe cualquier amenaza o uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de un país. Añadieron que estas acciones podrían constituir el crimen internacional de agresión, con posibles responsabilidades individuales para líderes políticos y militares. El pronunciamiento también hace referencia a pérdidas humanas aún no cuantificadas y a un contexto previo marcado por medidas coercitivas unilaterales, como bloqueos navales, incautación armada de buques y ejecuciones extrajudiciales de civiles. Según los expertos, estas prácticas vulneran normas del derecho internacional humanitario y el derecho a la vida.
Asimismo, recordaron que el derecho consuetudinario internacional reconoce la inmunidad de los jefes de Estado en funciones frente a jurisdicciones penales extranjeras, principio reafirmado por la Corte Internacional de Justicia. Advirtieron que declaraciones posteriores de autoridades estadounidenses, relativas a una administración temporal del país y a la explotación de recursos naturales, implicarían un desconocimiento del derecho de los pueblos a la autodeterminación. Finalmente, los expertos llamaron a la comunidad internacional a condenar cualquier acción contraria al derecho internacional y subrayaron que el futuro de Venezuela debe resolverse exclusivamente por su población, mediante procesos soberanos, democráticos y sin coerción externa.