Una falla técnica en el centro de control aéreo de Prestwick, Escocia, provocó retrasos y cancelaciones de vuelos en distintas zonas del Reino Unido durante la mañana del lunes 21 de septiembre. La interrupción afectó principalmente a Escocia, Irlanda del Norte y el norte de Inglaterra, con reportes de problemas en aeropuertos como Manchester, Glasgow y Edimburgo.
La empresa Servicios Nacionales de Tráfico Aéreo (NATS, por sus siglas en inglés) informó que el problema estuvo relacionado con una falla de conectividad en parte de su red de sistemas. Para mantener la seguridad de las operaciones, se aplicaron restricciones al tráfico aéreo mientras los ingenieros trabajaban en la solución. La compañía indicó que la falla era distinta a la registrada a principios de septiembre.
NATS confirmó que el problema fue resuelto durante la mañana, aunque las restricciones y los retrasos continuaron debido a la acumulación de vuelos pendientes. Al menos 200 vuelos fueron afectados, mientras las aerolíneas y los aeropuertos ajustaban sus operaciones para recuperar la normalidad.
La interrupción también alcanzó a vuelos con salida o llegada en Belfast, Newcastle y otros aeropuertos regionales. Algunas aerolíneas reportaron cancelaciones y recomendaron a los pasajeros revisar directamente el estado de sus vuelos antes de acudir a las terminales.
El incidente se registró menos de dos semanas después de otra falla en los sistemas de control aéreo británicos que provocó más de 2 mil cancelaciones. La repetición de problemas ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de la infraestructura para mantener la continuidad del servicio.