Falso anfiteatro romano en Italia llevó a su creador a prisión tras engañar a visitantes
evangelio | 23 julio, 2026

Un supuesto anfiteatro romano construido en Arcugnano, en la región del Véneto, Italia, resultó ser una recreación moderna creada para aparentar un sitio arqueológico antiguo. Su promotor, Franco Malosso, fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión después de un proceso judicial que se extendió durante una década.

El llamado Anfiteatro Marítimo Berico fue construido en 2016 sobre una colina protegida y llegó a recibir visitantes, organizar eventos y cobrar entradas de hasta 40 euros. El lugar incluso fue incluido en materiales turísticos locales y presentado como un posible hallazgo relacionado con antiguas civilizaciones, aunque posteriormente las investigaciones determinaron que no tenía valor histórico ni arqueológico.

La construcción ocupaba alrededor de cinco mil metros cuadrados y fue diseñada para aparentar siglos de antigüedad. Para lograr ese efecto se utilizaron piedras modernas tratadas artificialmente, bloques superpuestos con retoques y estucados, además de columnas de hormigón, estatuas de yeso y un lago artificial en la zona donde se encontraba la arena.

Las autoridades determinaron que la obra fue levantada sin los permisos correspondientes dentro de un área de conservación, donde se modificó parte del terreno y se afectó la vegetación de la zona. El tribunal estableció que Malosso debía indemnizar al municipio por los daños ocasionados, demoler las construcciones ilegales y restaurar la colina a su estado original.

Durante el proceso judicial, la defensa del empresario italiano argumentó que la recreación era demasiado evidente para engañar al público. Sin embargo, los jueces consideraron que la promoción del lugar y la forma en que fue presentado podían llevar a visitantes a creer que se trataba de un descubrimiento arqueológico auténtico.

El caso también generó cuestionamientos por la denominación del sitio, ya que profesionales señalaron que la estructura no correspondía a un anfiteatro romano, que suele tener una planta elíptica, sino a un teatro semicircular. La resolución judicial confirmó las sanciones contra el creador del recinto, aunque la recuperación completa del terreno aún no se ha concretado.

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